El campamento de verano en Salamanca goza de unas instalaciones envidiables; el colegio y la residencia, con capacidad para 250 estudiantes, se integran en un mismo espacio, un edificio típico salmantino de cinco plantas que ofrece un apecto señorial gracias a las formidables galerías acristaladas que ofrecen sus vistas al claustro, en torno al cual está construido el complejo. Dentro del patio se ubica la iglesia de Las Bernardas, un templo de estilo plateresco edificado en el siglo XVI al que sólo pueden acceder los estudiantes del campamento.
A lo largo y ancho de las mencionadas cinco plantas pueden encontrarse todas las estancias necesarias para el desarrollo óptimo del campamento de idiomas; aulas espaciosas para el estudio, un gran salón de actos, zonas de juego y descanso, el comedor, la enfermería, salas de audiovisuales y tecnología, el gimnasio y, naturalmente, los dormitorios, emplazados en unos pasillos dedicados en exclusiva al programa residencial, donde están localizados también los aseos y las duchas.
Justo al lado del colegio, dentro de los propios límites campamento, hay a disposición de los alumnos un complejo de instalaciones deportivas muy completo, formado por un campo de fútbol sala -habilitado también para la práctica del baloncesto y el balonmano-, una pista de patinaje y hockey, un frontón y una cancha de voleibol. Además, y como no puede ser menos en un programa de verano, nuestros monitores llevan semanalmente a los alumnos a una piscina próxima al campamento, cuyo acceso está incluido en el precio.